Seguros
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Derechos

Derecho a información previa y a examinar el proyecto de póliza

El consumidor tiene derecho a recibir información completa de las distintas pólizas y sus coberturas ofrecidas por cualquiera de las aseguradoras que existen en el mercado.

Dicha información será, al menos, la siguiente:

  • Los datos de identificación de la compañía y su domicilio: La identidad del empresario, incluidos los datos correspondientes a la razón social, el nombre comercial, su dirección completa y su número de teléfono
  • El importe completo de la prima, impuestos y recargos incluidos. Si no puede calcularse de antemano o requiere la elaboración de un presupuesto, deberá indicarse la forma en que se determina el precio. Cuando se cobren con arreglo a una tarifa fija, el precio total significará el total de los costes mensuales.
  • Duración del contrato, si este es de duración indeterminada o se prolonga de forma automática, así como las condiciones de su resolución. Deberá indicarse la existencia de compromisos de permanencia -así como las penalizaciones en caso de incumplimiento- y, en su caso, la vinculación de uso exclusivo de los servicios de un determinado prestador
  • La existencia del derecho de desistimiento; el plazo y la forma de ejercitarlo.
  • Información suficiente de las coberturas objeto de aseguramiento.
  • El procedimiento para las reclamaciones, así como, en su caso, la información sobre el sistema extrajudicial de resolución de conflictos y/o, la existencia de códigos de conducta.

El asegurado, además, dispondrá de un plazo de 15 días para examinar la propuesta de seguro para que, si estuviera conforme con ella, formalice la póliza.

Si la contratación fuera a distancia (telefónica, por Internet…), la información será igualmente detallada en lo relativo a la identidad de la compañía aseguradora, las características del seguro, el derecho de desistimiento, o las vías de reclamación, entre otros aspectos.

Cuando sea el empresario el que se ponga en contacto telefónicamente con un consumidor para ofrecer y contratar un seguro, deberá confirmar la oferta por escrito o, salvo oposición, en cualquier soporte de naturaleza duradera. El consumidor sólo quedará vinculado una vez que haya aceptado la oferta mediante su firma o mediante el envío de su acuerdo por escrito, que, entre otros medios, podrá llevarse a cabo mediante papel, correo electrónico, fax o sms.

Derecho a elegir libremente la póliza de seguro

Algunos seguros son obligatorios, dependiendo de la actividad que pretenda realizar el asegurado; son seguros para cubrir la responsabilidad, por ejemplo, en caso de circulación de vehículos automóviles, caza, etc. Otros son voluntarios, y el asegurado los contrata para prevenir los efectos adversos en caso de que ocurra un posible riesgo: seguros de enfermedad o asistencia sanitaria, de vida, seguros de hogar, etc.

Pero ya estemos ante seguros obligatorios o ante seguros voluntarios, el tomador de la póliza tiene libertad para elegir cuál será la compañía aseguradora con la que formalizar su seguro. Existen en el mercado muchísimas compañías de seguro, y cada una de ellas, a su vez, dispone por lo común de amplísimas gamas de distintas coberturas. Por ello el consumidor tiene la posibilidad de comparar las distintas opciones y contratar la que más se ajuste a la necesidad que pretende cubrir, con respecto al precio (prima) que se le presupueste.

Derecho a información previa y a examinar el proyecto de póliza

El consumidor tiene derecho a recibir información completa de las distintas pólizas y sus coberturas ofrecidas por cualquiera de las aseguradoras que existen en el mercado. Dicha información será, al menos, los datos de identificación de la compañía aseguradora y su domicilio, el importe completo de la prima incluidos los impuestos y recargos, duración del contrato, forma de finalización y, por supuesto, detalle suficiente de las coberturas objeto de aseguramiento.

Si la contratación fuera a distancia (telefónica, por Internet o similar), la información será igualmente detallada en lo relativo a la identidad de la compañía aseguradora, las características del seguro, el derecho de desistimiento, o las vías de reclamación, entre otros aspectos.

El asegurado, además, dispondrá de un plazo de 15 días para examinar la propuesta de seguro para que, si estuviera conforme con ella, formalice la póliza.

Derecho a un contrato por escrito

El contrato de seguro ha de ser por escrito, por lo que tras su formalización el asegurado debe llevarse consigo la póliza o, al menos, un documento provisional que acredite la existencia y vigencia de la misma.

En los contratos a distancia, el empresario deberá facilitar al consumidor la confirmación del contrato celebrado en un soporte duradero y en un plazo razonable después de la celebración del contrato a distancia, a más tardar en el momento de entrega de los bienes o antes del inicio de la ejecución del servicio.

Derecho a percibir la indemnización

El contrato de seguro permite al asegurado obtener una indemnización en caso de que se produzca el evento cuyo riesgo es objeto de cobertura. Esta indemnización debe abonarse una vez que se hayan realizado las investigaciones y peritaciones necesarias para establecer la existencia del siniestro y, en su caso, el importe de los daños.

El plazo para pagar el importe mínimo de lo que la aseguradora pueda deber será de 40 días desde que recibió el parte del siniestro; ese importe se determinará según las circunstancias conocidas por ésta hasta ese momento.

El asegurador podrá sustituir el pago por la reparación o reposición del objeto siniestrado, siempre que la naturaleza del seguro lo permita y el asegurado lo consienta.

Derecho a desistir del contrato de seguro en caso de formalización a distancia

Cuando el contrato haya sido a distancia el asegurado dispondrá de un plazo de 14 días naturales para desistir del contrato. Este plazo será de 30 días en caso de contratación a distancia de seguros de vida.

En caso de iniciarse el seguro, si se desiste del mismo, se le podrá descontar de la prima que deba devolvérsele la parte proporcional correspondiente al tiempo durante el cual haya estado asegurado.

Derecho a poner fin al seguro

El contrato de seguro tiene la duración que establezcan las condiciones particulares, normalmente es anual en las pólizas de seguro más habituales (hogar, autos, asistencia sanitaria, vida, etc.).

Si el asegurado desea dar de baja su póliza, deberá hacerlo al vencimiento del periodo corriente y comunicándolo con dos meses de antelación a dicho vencimiento. Salvo que la compañía aseguradora expresamente lo permita, el asegurado no podrá solicitar la baja con anterioridad a dicho vencimiento; en la práctica:

  • es poco frecuente que las compañías aseguradoras acepten la baja en la póliza durante el periodo en curso, con devolución del importe de la prima correspondiente al periodo que reste hasta el vencimiento;
  • es frecuente que las aseguradoras acepten la baja del asegurado pero, en lugar de devolver la prima que reste por consumir, la reservan para descontar el importe de futuras pólizas que el mismo asegurado pueda formalizar con la misma compañía;

antes de contratar una nueva póliza sobre un objeto ya asegurado, debe tenerse en cuenta la duración de la póliza en curso y los plazos necesarios para el preaviso.

Derecho a copia del contrato

El contrato de seguro ha de ser por escrito, por lo que tras su formalización el asegurado debe llevarse consigo la póliza o, al menos, un documento provisional que acredite la existencia y vigencia de la misma.

En los contratos a distancia, el empresario deberá facilitar al consumidor la confirmación del contrato celebrado en un soporte duradero y en un plazo razonable después de la celebración del contrato a distancia, a más tardar en el momento de entrega de los bienes o antes del inicio de la ejecución del servicio.

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