Compra en Tiendas
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Derechos

Precio del producto expuesto

La normativa obliga a que todos los productos ofrecidos a los consumidores tengan el precio indicado.

Este precio se indicará:

  • De forma inequívoca, fácilmente identificable y claramente legible, situándose en el mismo campo visual.
  • De forma que el consumidor no tenga necesidad de pedir la información.

El precio será por unidad de medida; por ejemplo, precio por kilo o por litro según proceda, para poder comparar envases de distinto tamaño o volumen.

Respeto a las condiciones publicitarias

Lo que diga la publicidad debe cumplirse porque lo indicado en la publicidad forma parte del contrato y, como tal, es obligatorio. Si un producto se publicita con unas determinadas características, a un precio establecido, o con cualquier otra información, el vendedor debe respetarlo y cumplirlo o bien asumir el incumplimiento.

El incumplimiento sistemático de la publicidad, además, es motivo de sanción administrativa.

Devoluciones y derecho de desistimiento

La regla general es que las compras presenciales en un establecimiento comercial no disfrutan del derecho de desistimiento; esto es, la ley no ampara la posibilidad de devolver el producto si es que no está roto o tiene alguna falta de conformidad que lo justifique.

No obstante, muchos establecimientos y cadenas reconocen al consumidor un derecho de devolución que puede ser en dinero o en vales para emplear en la misma tienda o en otras de la misma cadena. Téngase en cuenta que estas devoluciones o vales son posibles porque lo permite el vendedor, no porque la ley reconozca este derecho, por lo que debe tenerse en cuenta posibles límites que se establezcan, como el caso del plazo ("No se admitirán devoluciones transcurridos 15 días desde la compra") o la duración del vale (seis meses, un año…).

Por lo tanto es necesario estar seguro de que se quiere lo que se compra, o que sienta bien si se trata de ropa, porque de lo contrario lo mejor es asegurarnos si el establecimiento tiene o no una política de devoluciones y, en su caso, saber cuál es.

A tener en cuenta, finalmente, que aun reconocido por el vendedor un derecho de devolución no sirve para cualquier producto (libros, software, ropa interior, etc.).

Cumplir con la garantía por productos defectuosos

Todos los bienes muebles tienen un plazo de garantía de dos años.

Son bienes muebles todos los que pueden ser transportados sin menoscabo: ropa, electrodomésticos, muebles, electrónica, automóviles, etc.

El plazo de garantía es contra cualquier falta de conformidad del bien con el contrato, por lo que no sólo se extiende sobre posibles averías sino también sobre inadecuación con las características expresadas o con el fin al que esté destinado ese producto.

El consumidor, por este orden, tiene derecho a:

  1. La reparación completamente gratuita del artículo, incluyendo gastos de envío, materiales y mano de obra. La reparación debe hacerse en un plazo razonable y sin mayores inconvenientes para el consumidor. La reparación, a su vez, tendrá al menos seis meses de garantía.
  2. La sustitución del producto. Podrá pedirse en primer lugar salvo que sea una solución desproporcionada respecto de la reparación.
  3. La resolución del contrato o una rebaja en el precio. Lo primero implica devolver el producto y recuperar el dinero pagado, siempre que no se trate de una falta de conformidad de escasa importancia; procede cuando la reparación o la sustitución no se realizaran en plazo razonable o sin mayores inconvenientes para el consumidor.

A respetar la normativa sobre promoción de ventas

Se trata de una actividad tendente a incrementar las ventas sobre la base de alguno de los siguientes motivos:

  • Liquidación de existencias: es una venta excepcional destinada a vender todas las existencias de un establecimiento (cese total), o al menos todas las de una categoría (cese parcial de actividad), con motivo de dicho cese, cambio de actividad, obras u otros motivos similares. La liquidación durará como máximo un año, y el anuncio de liquidación especificará el motivo.
  • Rebajas: es la venta a precio inferior de los mismos productos que el establecimiento tenía antes a la venta. Nunca podrá ofrecerse como rebajado artículos deteriorados o adquiridos específicamente para ser vendidos a precio rebajado. Cada establecimiento establecerá los periodos de rebajas que más se ajusten a su interés comercial. Durante las rebajas sólo procede la reducción del precio, no de ninguno de los otros derechos que tenga el consumidor, como puede ser la política de devoluciones o la no aceptación de medios de pago distintos a los habituales.
  • Saldos: es la venta de productos deteriorados, defectuosos u obsoletos, a precio reducido por este mismo motivo. No son saldos si se trata de excedentes de producción o de temporada. Cuando se practique esta venta se informará del motivo del saldo.
  • Ventas con obsequio: son ventas que ofrecen un incentivo o ventaja  por la compra de un producto o suscripción de un servicio. Puede ser la entrega de un premio o la participación en un sorteo. Eso sí, es desleal la descripción de un bien o servicio como gratuito, regalo, sin gastos o fórmula equivalente si el consumidor ha de abonar dinero por cualquier concepto distinto del coste inevitable de la respuesta a la práctica comercial y la recogida del producto o del pago por la entrega de éste.
  • Promociones u otras ofertas: son esas otras ventas sin una catalogación específica, que simplemente se venden a precio inferior al habitual. El objetivo no es otro ni más sencillo que vender más, aunque sea a menor precio.

Obligación de venta y existencias suficientes

Los establecimientos están obligados a vender los productos que tienen en su establecimiento, siempre, claro está, que formen parte de la instalación o del decorado, o bien esté así expresamente advertido. Si el establecimiento no tuviera suficientes existencias disponibles, deberá atender las solicitudes según prioridad temporal. Algunas comunidades autónomas, como Madrid o Andalucía, obligan a que si se agotan los productos durante el periodo en el que fueron objeto de promoción, se podrá ofrecer una reserva o entregar otro producto de similares condiciones y características.

Además, es práctica desleal realizar ofertas de bienes para su promoción sin aceptar o denegar pedidos en un periodo de tiempo razonable.

Elección del medio de pago de entre los disponibles

El único medio de pago con efectos liberatorios es el realizado con moneda de curso legal. Sin embargo, son válidos cualesquiera otros que acuerden las partes y sean admitidos en derecho.

Además del pago en efectivo, el pago más habitual es el realizado con una tarjeta bancaria; en caso de que el establecimiento ofrezca este medio de pago (no todos lo hacen) está obligado a atender los pagos de los consumidores que así lo soliciten y, además, no podrá exigir al comprador el pago de gastos o cuotas adicionales por el uso de la tarjeta.
 
Si se paga en efectivo ha de hacerse en una moneda o billete que, de conformidad con las reglas de la buena fe, sea acorde con la operación que se realiza; por ejemplo, no respeta dichas normas pagar una barra de pan con un billete de 200 €, ni pagar la compra semanal de 80 € con monedas de 2 céntimos; es más, nadie salvo las entidades financieras está obligado a aceptar más de 50 monedas en cada pago. Además, debe tenerse en cuenta que todos los pagos de los consumidores a las empresas superiores a los 2.500 € no pueden pagarse en efectivo ni con cheques al portador.

Derecho a entrega de tique o factura

En caso de compra de un producto o suscripción de un servicio, el consumidor tiene derecho a exigir la entrega de un documento en el que, al menos, conste el objeto, el precio y la fecha del contrato.

En todo caso, el empresario tiene la obligación de expedir factura, o factura simplificada si se trata de operaciones de importe inferior a 3.000 €, en cuyo caso dicha factura simplificada contendrá: el número, la fecha, el NIF e identificación de la empresa, el servicio prestado o el bien adquirido, el tipo de IVA y el precio total.

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